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Los militares golpistas en Mali prometen la celebración de elecciones "en un plazo razonable"

El presidente anuncia su dimisión y la disolución del Gobierno tras ser detenido por militares rebeldes



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Reivindican que han actuado para garantizar la continuidad del país y aseguran que su objetivo es la estabilidad y la paz

 

MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

   El grupo de militares golpistas que han forzado la dimisión del presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, ha anunciado a primera hora de este miércoles la creación de un Comité Nacional de Salvación del Pueblo, con el objetivo de llevar al país a la celebración de elecciones en "un plazo razonable" y restaurar la estabilidad.

   El anuncio ha sido trasmitido por el portavoz del grupo de militares rebeldes, Ismael Wague, en la cadena estatal de televisión ORTM1, la cual horas antes difundió el discurso de dimisión de Keita, en el que este aseguraba que se plegaba a la decisión tomada por el Ejército para evitar el "derramamiento de sangre".

   "Nosotros, el Comité Nacional para la Salvación del Pueblo, hemos decidido asumir nuestra responsabilidad ante el pueblo y la historia de garantizar la continuación del Estado y los servicios públicos", ha anunciado Wague, después de que Keita haya dimitido y disuelto la Asamblea Nacional ante su incapacidad de garantizar la integridad del país y la cohesión social.

   El portavoz de los golpistas ha adelantado que dicho comité "invitará a la sociedad civil y a los movimientos sociales y políticos" para que se unan a ellos con el objetivo de "crear mejores condiciones políticas de una transición política civil que conduzca a unas elecciones generales creíbles".

   En este punto, ha recalcado que no buscan el poder sino "la estabilidad del país que nos permitirá celebrar, en un plazo razonable, elecciones generales que permitan a Malí dotarse de instituciones fuertes capaces de gestionar mejor nuestro día a día y restaurar la confianza entre gobierno y gobernados".

   En este sentido, ha esgrimido que "la tensión política y social mina la buena marcha del país" y ha subrayado que "la contestación nacida de las pasadas elecciones muestra con suficiencia que el país va mal". Asimismo, ha sostenido que su mera existencia está en peligro y que cada vez más se está viendo "sumido en el caos", justificando así la intervención ante la incapacidad de las autoridades de "garantizar la seguridad e integridad de los ciudadanos".

   Wague también ha puesto en tela de juicio la independencia judicial y ha denunciado el "clientelismo" político imperante en Malí que impide el desarrollo del país, además de denunciar que "el horror" se ha convertido en algo cotidiano ante los continuados ataques de que son víctimas tanto los ciudadanos como las fuerzas de seguridad.

   Por otra parte, ha informado de que "a partir del 19 de agosto todas las fronteras aéreas y terrestres estarán cerradas hasta nuevo aviso", una medida que también adoptó horas antes la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), que ha suspendido a Malí tras conocer "el golpe de Estado". Los militares también han anunciado que se impondrá un toque de queda desde las 21:00 horas a las 5:00 del día siguiente.

   Asimismo, ha instado a los grupos separatistas tuareg firmantes del acuerdo de Argel que puso fin a la rebelión iniciada tras el golpe de Estado de 2012 a unirse a ellos para el pleno cumplimiento de lo pactado. "Nada debe obstaculizar la unidad de la nación maliense", ha sostenido Wague, asegurando que la junta golpista está sujeta al acuerdo. "La paz en Malí es nuestra prioridad y se hará con vosotros", ha recalcado.

DETENCIÓN Y DIMISIÓN DE KEITA

   El ya saliente presidente de Malí presentó su dimisión y anunció en las últimas horas la disolución del Parlamento y del Gobierno, poco tiempo después de haber sido detenido junto al primer ministro, Boubou Cissé, por un grupo de militares rebeldes.

   "Nuestras Fuerzas Armadas concluyen que esto debe terminar con su intervención, me someto a ellas porque no quiero que se derrame sangre para mantenerme en el poder", anunció en un mensaje difundido por la televisión estatal de Malí.

   "Por eso quisiera en este preciso momento, mientras agradezco al pueblo de Malí su apoyo durante estos largos años y la calidez de su afecto, comunicarles mi decisión de dejar mis funciones a partir de este momento, con todas las consecuencias legales: la disolución de la Asamblea Nacional y la del Gobierno", ha añadido.

CRISIS EN MALÍ

   La renuncia de Keita se produce tras semanas de grave crisis política a raíz de los resultados de las elecciones parlamentarias celebradas el pasado marzo y que vino a sumarse a la grave inseguridad ocasionada por las acciones de los grupos yihadistas, con las filiales de Al Qaeda y Estado Islámico a la cabeza, pero también a la creciente violencia de carácter intercomunitario.

   Un sector de la oposición, aglutinado en torno al influyente imán Mahmud Dicko, ha venido reclamando desde el pasado junio la dimisión del presidente, a quien acusaban de la situación actual del país, castigado también por una crisis económica a la que se ha sumado igualmente la pandemia de coronavirus.

   El conocido como Movimiento 5 de Junio ha protagonizado multitudinarias manifestaciones en Bamako, la última de ellas el pasado 10 de julio que se saldó con más de una decena de muertos y para esta semana había anunciado una intensificación de sus acciones con una nueva manifestación prevista para este viernes. Por ahora no está claro si existe alguna relación o contacto entre los golpistas y este movimiento opositor.

REACCIÓN REGIONAL

   En su mensaje a la nación, los golpistas han pedido a las organizaciones de la región así como a los organismos internacionales que les acompañen por el bien de Malí y ha dejado claro que siguen considerando como "socios" a las distintas fuerzas internacionales desplegadas en el país, entre ellas la MINUSMA de la ONU o la operación 'Barkhane' de Francia para la "restauración de la seguridad y la estabilidad".

   Sin embargo, hasta el momento la reacción en la región y a nivel internacional ha sido de rechazo del golpe de Estado. Así, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) ya ha anunciado, horas antes de conocerse la postura de los golpistas, la suspensión de Malí y ha exigido la liberación de Keita y del resto de ministros detenidos.

   Además de cerrar sus fronteras terrestres y áreas con el país, ha pedido la adopción "inmediata de sanciones contra los golpistas y sus socios y colaboradores" y ha acordado el envío de una "delegación de alto nivel para garantizar el retorno inmediato del orden constitucional". La CEDEAO ha venido mediando en la crisis política de los últimos meses e incluso designó al expresidente nigeriano Goodluck Jonathan para ejercer sus buenos oficios.

   También el G5 Sahel, la alianza regional de la que forma parte Malí junto a Mauritania, Níger, Chad y Burkina Faso y cuyo principal cometido es la lucha antiterrorista, ha condenado el golpe y defendido el orden constitucional en el país, además de reclamar la liberación del expresidente y otros altos cargos detenidos.

   Los mandatarios de los otros cuatro estados miembro han instado a los malienses "a seguir la vía del diálogo pacífico para resolver los problemas internos actuales en el interés de su país así como en el de toda la subregión" y se han mostrado dispuestos ayudarles para una "solución pacífica a esta crisis de extrema gravedad".



DIMISIÓN



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El presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita, ha presentado su dimisión y ha anunciado a su vez la disolución del Parlamento y del Gobierno, horas más tarde de haber sido secuestrado junto al primer ministro, Boubou Cissé, por un grupo de militares rebeldes.



   "Nuestras Fuerzas Armadas concluyen que esto debe terminar con su intervención, me someto a ellas porque no quiero que se derrame sangre para mantenerme en el poder", ha anunciado Keita a través de un mensaje difundido por la televisión estatal ORTM.



   "Por eso quisiera en este preciso momento, mientras agradezco al pueblo de Malí su apoyo durante estos largos años y la calidez de su afecto, comunicarles mi decisión de dejar mis funciones a partir de este momento, con todas las consecuencias legales: la disolución de la Asamblea Nacional y la del Gobierno", ha añadido.



   "Durante siete años tuve la alegría de intentar restaurar este país lo mejor que pude, (...) como jefe de Gobierno de este país estaba convencido del esfuerzo que suponía mejorar el Ejército de Malí", ha dicho al inicio de su discurso.



   "Después de semanas de turbulencias, hubo varias manifestaciones salpicadas lamentablemente por víctimas con las que me solidarizo, pues nunca lo quise, todo el país lo sabe", ha asegurado, en relación a la muertes de varios manifestantes el pasado 10 y 11 de julio al ser reprimidas por las autoridades unas protestas celebradas en las calles de Bamako, la capital



    Horas antes de presentar su dimisión Keita y Cissé habían sido detenidos por un grupo de soldados rebeldes cuando se encontraban en la residencia del ya presidente saliente en Sebenikoro, horas después de que se registrara un motín en un cuartel del Ejército en la localidad de Kati, que se encuentra a 15 kilómetros de Bamako.



    Según informaciones del diario 'Jeune Afrique', ambos fueron trasladados por los soldados al cuartel, donde se había registrado previamente un intercambio de disparos entre militares amotinados y otro grupo de soldados presentes en la base.



   Poco antes de su detención, Keita apeló a la "razón" y al "sentido patriótico" y pidió "silenciar las armas" en medio de un escenario político que recordaba al golpe de Estado de 2012.



   Informaciones preliminares señalaban que el nuevo ministro de Economía, Abdoulaye Daffé, se encontraba retenido en su oficina en Bamako a manos de hombres armados, una suerte que también habría corrido el presidente de la Asamblea Nacional, Moussa Tiembiné, y el de Defensa, Ibrahima Dahirou Dembélé.



   En un momento de máxima tensión para el país, cientos de manifestantes antigubernamentales se congregaron en las últimas horas en la Plaza de la Independencia para mostrar su apoyo al Ejército y corear consignas a favor de los militares sublevados



   Imágenes trasmitidas a través de las redes sociales mostraron, además, a decenas de personas en el interior de una villa perteneciente a Karim Keita, hijo del presidente, la cual habría sido saqueada. Además, un grupo de manifestantes habría atacado el bufete de abogados para el que trabaja el ministro de Justicia, Kassoum Tapo, y habría incendiado las dependencias.



LA CEDEAO CIERRA FRONTERAS Y ROMPE RELACIONES ECONÓMICAS CON MALÍ



   Ante estos acontecimientos, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), formada por 15 países, ha anunciado el cierre de sus fronteras terrestres y aéreas, así como la suspensión de las transacciones económicas tras "el golpe de Estado" llevado a cabo por militares rebeldes en Malí.



   La CEDEAO ha advertido en un comunicado difundido a través de su página web de que "este golpe de Estado" no sólo "tendrá un impacto negativo sobre la paz y la estabilidad en Malí", sino también sobre el resto de la región, por lo que también "invita al resto de socios" de la organización a llevar a cabo estas mismas medidas.



   A su vez, le grupo regional ha anunciado que Malí ha sido apartado de todos sus órganos directivos hasta que el orden constitucional sea restablecido.



CRISIS EN MALÍ



   Los sucesos se producen en un momento en que el país del Sahel se encuentra sumido en una grave crisis política que viene a sumarse a la grave inseguridad ocasionada por las acciones de los grupos yihadistas, con las filiales de Al Qaeda y Estado Islámico a la cabeza, pero también a la creciente violencia de carácter intercomunitario.



   Un sector de la oposición, aglutinado en torno al influyente imán Mahmud Dicko, viene reclamando desde el pasado junio la dimisión del presidente, Ibrahim Boubacar Keita, a quien acusan de la situación actual del país, castigado también por una crisis económica a la que se ha sumado igualmente la pandemia de coronavirus.



   El conocido como Movimiento 5 de Junio ha protagonizado multitudinarias manifestaciones en Bamako, la última de ellas el pasado 10 de julio que se saldó con más de una decena de muertos.





   Este lunes, los líderes del movimiento opositor anunciaron una intensificación de sus acciones para lograr la renuncia del presidente, con un llamamiento a los malienses a sumarse a una campaña de desobediencia civil que arrancaba este martes en Bamako hasta el domingo.




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