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Un estudio de las aguas residuales podría predecir la segunda ola del coronavirus

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Un estudio de las aguas residuales y el alcantarillado permitió a los investigadores del italiano Instituto Superior de Sanidad (ISS) confirmar que el coronavirus ha estado circulando en Italia desde diciembre de 2019.

Este tipo de investigación además podría ayudar a predecir una posible segunda ola del COVID-19 al menos dos semanas antes de la identificación de un primer caso, señala un equipo de investigación de la Universidad de Bangor, Gales.

En el estudio italiano de la ISS, se encontraron rastros del nuevo coronavirus en las aguas residuales de Milán y Turín ya en diciembre de 2019. Esto confirma la hipótesis de que el COVID-19 circulaba en Europa y en nuestro país mucho antes de la alarma lanzada por las autoridades chinas.

En Francia se identificó un caso en diciembre de 2019, mientras que otro estudio sugiere que el nuevo coronavirus estaba circulando en el Alto Rin, uno de los más afectados, ya a mediados de noviembre. Los científicos del Instituto Nacional de Investigación del CNRS creen que la zona ya había alcanzado el nivel de epidemia a finales de enero. Dos meses antes del cierre en Francia.

Se han realizado análisis de aguas residuales en busca de rastros virales en muchos países del mundo: Australia, Estados Unidos, Holanda, Francia, Japón y España.

Holanda, Finlandia y Alemania ya han puesto en marcha programas nacionales de vigilancia de las aguas residuales.

El proceso es similar a las pruebas de aguas residuales ya realizadas para detectar enfermedades como la polio y la presencia de drogas como la cocaína, escribe la agencia AFP.

Con este tipo de análisis es posible interceptar un brote en un vecindario específico.

La investigación de la ISS examinó 40 muestras de aguas residuales recogidas entre octubre de 2019 y febrero de 2020. Los resultados, confirmados en los dos laboratorios diferentes, mostraron la presencia del SARS-Cov-2 en las muestras recogidas en Milán y Turín el 18/12/2019 y en Bolonia el 29/01/2020.

En las mismas ciudades se encontraron también muestras en los meses siguientes de enero y febrero de 2020, mientras que las muestras de octubre y noviembre de 2019, así como todas las muestras de control, dieron resultados negativos.

Una reciente investigación española encontró material genético del SARS-CoV-2 en muestras de aguas residuales recogidas a mediados de enero en Barcelona, unos 40 días antes de la notificación del primer caso nativo.

Entre las hipótesis que están estudiando los investigadores se encuentra la creación de un sistema de alerta temprana y el envío de muestras a un centro de pruebas mundial único, "capaz de producir una imagen realista del estado de la situación a nivel mundial", dice Frank M. Aarestrup, jefe de investigación sobre Epidemiología Genómica de la Universidad Técnica de Dinamarca.

El Instituto Superior de Salud italiano escribe que está trabajando para dotar a Italia de una red de vigilancia junto y se ha presentado una propuesta de acción al Ministerio de Salud para poner en marcha una red de vigilancia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales.

En julio comenzará un estudio piloto sobre las alcantarillas y plantas de tratamiento de aguas residuales en algunos centros turísticos. "Basándonos en los resultados del estudio piloto, esperamos estar listos para la vigilancia nacional en los períodos potencialmente más críticos este otoño", dice el comunicado de prensa de la ISS.

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