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"Un día terrible y de ataques indiscriminados contra zonas civiles en Idlib, Siria"

Médicos Sin Fronteras



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Tres hospitales cerca de la línea del frente y que cuentan con apoyo de la organización Médicos Sin Fronteras recibieron 185 personas heridas y otras 18 víctimas que habían fallecido ya al llegar.

Los ataques indiscriminados contra zonas civiles que tuvieron lugar el martes 25 de febrero en la gobernación de Idlib, en Siria, tuvieron unas consecuencias tan previsibles como terribles. Tres hospitales ubicados cerca de la línea del frente y que apoyamos recibieron 185 personas heridas y otras 18 víctimas que habían fallecido ya cuando llegaron a estos centros.

"La terrible e indiscriminada campaña de bombardeos y artillería solo podría haber sido llevada a cabo por el Gobierno de Siria y sus aliados", afirma nuestra directora general Meinie Nicolai.

"No sabemos cómo hacer para que detengan los ataques indiscriminados. No sabemos cómo hacer para que cumplan con el Derecho Internacional Humanitario: las reglas de la guerra. Hemos pedido muchas veces a las partes del conflicto sirio, a sus aliados y al Consejo de Seguridad de la ONU que hagan todo lo posible para poner fin a estas violaciones”.

“Hacemos este llamamiento de nuevo, con la mayor urgencia. La población y las infraestructuras civiles deben ser protegidas. Nuestro llamamiento a respetar las reglas de la guerra se aplica tanto a los grupos de oposición y las fuerzas turcas como al Gobierno sirio y sus aliados, incluida Rusia, el principal aliado militar del gobierno sirio".

Durante la tarde y la noche del 25 de febrero, las bombas y proyectiles golpearon áreas con densas poblaciones de personas desplazadas dentro y alrededor de la ciudad de Idlib y la ciudad de Marit Misirin. Al menos dos escuelas y dos guarderías que albergaban a familias desplazadas fueron alcanzadas por los ataques.

En una tarde y una noche de emergencia médica especialmente dura, tres hospitales de la zona que apoyamos se vieron inundados por la afluencia de pacientes. “Algunas de las heridas eran amputaciones, lesiones neurológicas y otras lesiones. La mitad eran niños y mujeres. Cundió el pánico en la ciudad con el sonido de los bombardeos, de las sirenas. La gente entró en pánico. Fue un día muy sangriento y duro”, nos describió poco después uno de los cirujanos del Hospital Quirúrgico de Idlib.

Niños gravemente heridos

Dos de los hospitales, Idlib Central y Marit Misirin, han proporcionado desgloses iniciales de los registros de pacientes, que dan cuenta de 66 personas con heridas graves o críticas que requirieron cirugía mayor. Al menos 14 de los pacientes gravemente heridos eran niños.

El Hospital Central de Idlib y el Hospital de Marit Misirin también sufrieron bombardeos, con proyectiles aterrizando a menos de 100 metros. Cuatro médicos que trabajan en el Hospital Central de Idlib sufrieron heridas leves por la explosión.

“¿Cuántas madres tienen que sostener a su bebé en brazos mientras caen bombas por todas partes? ¿Cuántos padres tienen que tranquilizar a sus hijos y hacerlos reír, mientras estalla el fuego?”, clama Cristian Reynders, nuestro coordinador de proyectos en el noroeste de Siria.

"La esperanza de la gente de Idlib es una sola: preservar la vida humana. Y sus esperanzas se reducen día a día, minuto a minuto".

Los bombardeos indiscriminados en áreas civiles se han convertido en un sello distintivo de esta guerra y el Gobierno sirio debe comprometerse a cumplir con el Derecho Internacional Humanitario y respetar las reglas de la guerra.

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